UN RECORRIDO MUSICAL ESTRUCTURADO Y REAL
Aprender música es un proceso, y en GaraxeLand lo hacemos visible.
A partir de los 7 años, el alumnado accede a un sistema de 7 grados progresivos común a
todos los instrumentos.
ESTRUCTURA CLARA · EVOLUCIÓN REAL · MÚSICA COMPARTIDA
¿CÓMO FUNCIONA EL SISTEMA DE GRADOS?
El aprendizaje se organiza en 7 niveles progresivos que acompañan la evolución musical del alumno paso a paso.
- Técnica instrumental
- Ritmo y coordinación
- Lenguaje musical aplicado
- Comprensión armónica
- Trabajo en conjunto
- Seguridad y autonomía musical
El objetivo no es acumular canciones, sino desarrollar competencias musicales reales de forma sólida y coherente.
EVALUACIÓN Y EVOLUCIÓN REAL
En GaraxeLand el progreso no se mide con exámenes memorísticos, sino a través de una evaluación continua basada en la evolución real del alumno.
Cada grado construye sobre el anterior y permite valorar aspectos como el dominio técnico, la comprensión musical, la capacidad de tocar con otros, la autonomía y la actitud.
Este sistema ayuda al alumno a ver su progreso, mantener la motivación, celebrar objetivos alcanzados y avanzar con seguridad dentro de un recorrido musical coherente.
TE PREGUNTARÁS
1.
¿QUÉ INSTRUMENTOS SIGUEN ESTE SISTEMA?
El sistema es común para:
- Guitarra
- Bajo
- Batería
- Piano
- Canto
- Armónica
- Producción musical
2.
¿ES OBLIGATORIO TOCAR EN GRUPO?
No. Cada alumno avanza a su ritmo.
El sistema prepara para tocar con otros, pero la incorporación al trabajo en banda es progresiva y adaptada a cada persona.
3.
¿ES NECESARIO TENER EXPERIENCIA PREVIA?
No. El sistema de grados está diseñado para adaptarse tanto a alumnos que comienzan desde cero como a personas que ya tienen experiencia musical previa.
Cada alumno avanza desde su propio nivel, siguiendo un recorrido progresivo y adaptado a su evolución.
4.
¿CÓMO FUNCIONA LA GRADUACIÓN?
Al finalizar cada grado, el alumno recibe una evaluación individualizada y orientación para continuar avanzando dentro del sistema.
La graduación no es un examen aislado, sino la confirmación de un proceso real de aprendizaje.